Blog · Bodas en Cádiz
El horario de la mañana de la boda: a qué hora empezar el maquillaje y el peinado
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El horario de la mañana no se calcula hacia delante, se calcula hacia atrás. Se parte de la hora de la ceremonia, se resta el trayecto, se resta vestirse, se resta el reportaje de preparativos y lo que queda es la hora a la que empiezo yo. Hecho así, sale un número; hecho al revés —«empezamos sobre las diez y ya veremos»— sale una novia corriendo por el pasillo. Te cuento cómo lo hago.
Los bloques que hay que restar
Estos son los tiempos que uso, y que en la mayoría de bodas se cumplen si nadie los recorta:
- Vestirse: treinta o cuarenta minutos. Más si el vestido tiene corsé o una fila larga de botones forrados. No es exagerado: es el bloque que más se subestima.
- Fotos de preparativos: entre una hora y media y dos horas antes de salir. Es cuando llega el fotógrafo, y necesita encontrarte ya maquillada o casi.
- Trayecto: lo que diga el mapa más un margen honesto. Y aquí, siendo de aquí, no me vale el tiempo teórico. En agosto, la salida hacia Conil y Vejer se colapsa; aparcar en el casco de Cádiz un sábado no es inmediato; y del centro de Jerez a una hacienda por camino de tierra se tarda más de lo que pone.
- El colchón: treinta minutos. Para el ramo que llega tarde, para la foto que hay que repetir, para el brindis con tus amigas y para respirar cinco minutos antes de salir. Este bloque no se negocia.
Cuánto necesito yo
Para la novia sola, contando peinado y maquillaje, hay que reservar de dos horas a dos horas y media largas. No porque se tarde tanto en pintar una cara, sino porque en ese rato entra preparar la piel, colocar el velo o el tocado, hacer las pruebas de aguante, dejarte respirar y retocar lo que se mueva. Cada acompañante que se maquille o se peine suma su tiempo propio, y ese tiempo es real: no se solapa por arte de magia.
Dos ejemplos, hacia atrás
Ceremonia a las 13:00 en la provincia, con veinte minutos de trayecto:
- 12:20, salir de casa.
- 11:50, colchón y foto de salida.
- 11:15, vestirse.
- 10:45, fotógrafo y últimos retoques.
- 08:45, empiezo yo con la novia.
- Antes de las 08:45, todo lo que sea acompañantes.
Ceremonia a las 19:30 en la playa, con cuarenta minutos de trayecto en agosto:
- 18:30, salir.
- 18:00, colchón.
- 17:20, vestirse.
- 16:50, fotógrafo.
- 15:00, empiezo con la novia.
Fíjate en que la boda de tarde no da tanto margen como parece. El día se hace larguísimo esperando y luego la última hora va apretada igual.
¿Peinado o maquillaje primero?
Como norma, peinado antes y maquillaje después. Se manipula mucho la cabeza, se usa calor y se usa laca, y no quiero nada de eso encima de un maquillaje ya terminado. Hay excepciones —según el recogido, según si hay dos personas trabajando a la vez— pero si nadie te dice lo contrario, ese es el orden.
Y sobre el turno: la novia se maquilla la última. Cuanto menos tiempo pase entre que termino contigo y sales por la puerta, mejor llega todo. Si te maquillo a las nueve para una ceremonia de la una, a la una llevas cuatro horas de maquillaje puesto antes de empezar la boda.
Madrina, madre e invitadas: la parte que descuadra los horarios
Aquí es donde se rompen las mañanas. Cada persona añadida suma tiempo completo, y hay que sumarlo al planificar, no cuando ya estamos allí. La conversación que hay que tener antes, y no el día de antes, es esta: cuántas sois exactamente, quién va solo de maquillaje, quién de peinado y quién de las dos cosas.
Si el grupo es grande, hay dos salidas: empezar mucho antes, con lo que la primera de la fila acaba lista cuatro horas de más, o que trabaje más de una persona a la vez. Lo que no funciona es apretar los tiempos de cada una: se va acumulando retraso y la que lo paga siempre es la novia, que va la última.
Los ladrones de tiempo
- La que llega tarde. Un cuarto de hora de una persona son quince minutos que le faltan a otra.
- El pelo lavado esa misma mañana. Resbala y sujeta peor. Lávalo el día anterior.
- La habitación sin luz ni enchufes. Trabajar a oscuras es lento y sale peor.
- El fotógrafo repitiendo un plano. Es normal y está bien, pero cuesta minutos: que lo sepa el horario.
- Las visitas. Familia que entra, sale y pregunta. Encantador y carísimo en tiempo.
Lo que necesito de la habitación
Una ventana con luz natural, una silla que no sea un sofá bajo, una mesa donde extender el material, un enchufe cerca y espacio para moverme alrededor de ti. Con eso trabajo cómoda y voy en hora. Si me pones en el baño más pequeño de la casa con un fluorescente, tardo más y el resultado no se ve igual.
Y una recomendación que no es técnica
Desayuna. Ten agua a mano. Deja los móviles en un montón durante mi rato. Las novias que llegan a la ceremonia disfrutando son casi siempre las que tuvieron media hora tranquila por la mañana, no las que iban puntuales al minuto.
Si te casas en Cádiz o en la provincia y quieres que montemos el horario de tu mañana con tus horas reales, escríbeme y lo calculamos juntas.